TÉCNICAS PARA REALIZAR UN BUEN EXAMEN

TÉCNICAS DE EXAMEN

Muchas personas desarrollan una cierta ansiedad ante los exámenes. La ansiedad es una reacción psicosomática normal ante una situación que uno vive de manera amenazante y, en principio, es necesaria para mantener la atención mientras se hace el examen; pero, cuando el nivel de ansiedad aumenta demasiado, la persona se bloquea mentalmente.

Existen técnicas de control de la ansiedad, la mejor de ellas es la seguridad en sí mismo con una buena preparación previa.

El día anterior al examen es preferible no sobrecargarle demasiado. Si se ha venido estudiando y aprendiendo cada día y repasando periódicamente, como indican las técnicas de estudio, sólo resta hacer lo siguiente:

  • No se debe hacer ningún exceso fuera de lo ordinario.
  • Evitar las emociones fuertes.
  • Dedicar el día a repasar.
  • Recordar aquello en lo que los profesores insistieron como más importante.
  • Elaborar las posibles preguntas que puedan salir en el examen.
  • Asociar sus respuestas a alguna imagen que las evoque fácilmente.
  • La cena debe ser ligera, no se debe tomar ningún tipo de estimulantes ni de bebidas excitantes (alcohólicas, café, mate, té, chocolate).
  • Preparar el material necesario para el día siguiente.
  • Acostarse pronto.
  • Hacer algún ejercicio de relajación, si tienes experiencia en ello.
  • Dormir lo mejor posible.

Si el examen es de tipo test:

  • Leer muy bien las instrucciones.
  • Leer muy bien las preguntas.
  • Comparar cada posible respuesta.
  • A veces, la respuesta correcta se deduce por eliminación de las demás.
  • Si las equivocaciones se puntúan quitando puntos, marcar solamente las respuestas seguras.
  • Si las equivocaciones no quitan puntos, entonces contestar todas las preguntas.
  • Marcar las respuestas primero a lápiz.
  • Cuando se termine, repasar las respuestas y pasarlas a bolígrafo, si se está seguro de que es la correcta.

Si se trata de resolver problemas:

  • Leer cada problema dos veces.
  • De la segunda lectura extraer los datos y las incógnitas. ¡Atención a los datos implícitos!, es decir, lo que no aparecen, pero se pueden deducir de lo que te cuentan.
  • Si es posible, representar los datos de forma gráfica.
  • Examinar la relación entre los datos.
  • Recordar las fórmulas a aplicar.
  • Explicar el motivo de cada paso.
  • Repasar dos veces los cálculos.
  • Subrayar los resultados expresados en las unidades correspondientes.

Después del examen:

  • Si hay otro examen a continuación, descansar, pasear al aire libre y preferiblemente no comentar con nadie el examen anterior, porque uno puede enfadarse si no ha dado las respuestas correctas y ese enfado te puede confundir en el examen siguiente.